El cuervo de Nueva Caledonia (Corvus moneduloides) domina el arte de moldear ramitas y hojas para extraer invertebrados escondidos, un hito de ingeniería natural que pone a prueba todo lo que creíamos saber sobre la inteligencia animal.
En este Trabajo de Fin de Curso de Técnico en Bienestar Animal, Naiara Suárez nos guiará a descubrir los secretos anatómicos, cognitivos y sociales que han impulsado esta capacidad—desde la ausencia de depredadores hasta la evolución tecnológica acumulativa de sus herramientas—y cómo el aprendizaje social mantiene vivo este legado instintivo.
Déjate guiar por el instinto que nos une y adéntrate con nosotros en una lección magistral de supervivencia y creatividad salvaje.
Tras todos mis años de estudios, me embarco en el mundo laboral con una ambición que está en continuo crecimiento.
Mi objetivo es trabajar en algún proyecto de conservación donde aportar todos mis conocimientos y aptitudes, como son la organización, puntualidad, rigurosidad científica y pasión por seguir aprendiendo, ya que es la base para solventar errores.
Me mueven las ganas de hacer realidad un cambio en el planeta a través de la conservación de la fauna y del ecosistema.
Resumen
El cuervo de Nueva Caledonia (Corvus moneduloides) es una de las pocas especies en el planeta que presenta la capacidad de usar y fabricar herramientas, en este caso, para obtener alimentos a través de la pesca de invertebrados. Esta habilidad ha sido ampliamente estudiada para comprender su origen y los mecanismos que la desarrollan, tanto comportamentales, cognitivos y anatómicos, además de ciertos sucesos que han podido favorecerla, como la ausencia de depredadores en su territorio.
En esta revisión, se resumen estas características para entender cómo este cuervo ha podido evolucionar para mejorar sus habilidades de supervivencia y comprender cómo se ha mantenido en el tiempo gracias al aprendizaje social y a la evolución tecnológica acumulativa de los distintos diseños de herramientas que son capaces de confeccionar.
Palabras clave: aprendizaje social, pesca de invertebrados, evolución acumulativa, fabricación.
Tabla de contenidos
Trabajo de fin de curso
El uso de herramientas en Corvus moneduloides
Introducción
Los cuervos se encuentran agrupados en el género Corvus, que pertenecen a la familia Corvidae y, a su vez, pertenecen al orden Passeriformes. Este grupo de aves se distribuye alrededor de todo el planeta, habiéndose diferenciado en 44 especies distintas y varias subespecies.
En España, podemos encontrar 6 de estas especies volando en nuestros cielos, algunas de las cuales presentan subespecies, siendo la grajilla occidental (Corvus monedula monedula, Corvus monedula soemmerringii y Corvus spermologus) que habita homogéneamente en la Península Ibérica y Ceuta; la graja (Corvus frugilegus frugilegus) habitando una parte de León; la corneja negra (Corvus corone corone), que transita casi toda la Península Ibérica menos gran parte de la mitad sur; la corneja cenicienta (Corvus cornix cornix), ave invernante que se ha dejado ver en alguna ocasión por Cataluña; el cuervo desertícola (Corvus ruficollis), visto esporádicamente en 2016; y el cuervo grande (Corvus corax hispanus, Corvus corax tingitanus y Corvus corax canariensis), la primera se encuentra en casi toda la Península Ibérica y Baleares, la segunda habita en Ceuta y la tercera vive en las islas Canarias, siendo un endemismo (SEO Birdlife, 2019).
En general, son aves de tamaño ligeramente mediano, con envergaduras desde 60 centímetros hasta algo más de 1 metro, con plumaje totalmente negro o con tintes grisáceos o marrones y sus picos son robustos. Su alimentación es bastante amplia y sin discriminar cualquier tipo de alimento, desde invertebrados, micromamíferos, granos, frutos, huevos, etcétera (Rutz & St Clair, 2012) y se conocen por ser de carácter oportunistas.
Desde épocas antiguas, se persiguen a estas especies de aves por estar relacionadas con actividades de santería y espiritismo, siendo símbolo de mala suerte. Estas presiones afortunadamente cada vez son menores o casi inexistentes, pero en la actualidad se ven afectadas por otros factores de origen antrópico como el uso de venenos, disparos o accidentes en redes eléctricas y, además, les tildan de perjudicial para el ganado. Por estos motivos, algunas de sus especies se encuentran en peligro de supervivencia, destacando sobre todo a Corvus corax canariensis, cuyas poblaciones llegaban solo a las 400 parejas, pero es remarcable la ligera mejora que han experimentado en los últimos años.
Las especies españolas solo suman una pequeña parte del número total de especies del género Corvus, puesto que existen numerosas especies alrededor del planeta. Esta revisión se basará en la especie Corvus moneduloides, el cuervo de Nueva Caledonia, que habita en el archipiélago de su mismo nombre, encontrándose en la isla Grande Terre y ha sido introducido en la isla de Maré del archipiélago de las islas de la Lealtad (Bluff et al., 2010) (Corvus Moneduloides (New Caledonian Crow), 2018). Estas localizaciones se encuentran en el océano Pacífico, al noreste de Australia, aunque políticamente estas islas pertenecen a Francia.
Figura 1. Ubicación de las islas donde habita Corvus moneduloides.
Es una especie típica de bosques, aunque también puede verse en matorrales, pastizales, zonas de agricultura y se ha visto en sabanas de Niaouli (Benjamin Kenward et al., 2004). Los biomas típicos de la isla de Grande Terre y la isla de Maré son los bosques húmedos tropicales y subtropicales de hoja ancha (Ecoregions 2017 ©, 2017). La degradación de estas zonas es la principal amenaza actual para la supervivencia de Corvus moneduloides, aunque la organización IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) considera que esta especie se encuentra en el estado de “Preocupación menor” (“Least concern”) en la lista roja de especies en peligro, debido a que no se considera que haya un retroceso en la densidad de sus poblaciones a pesar de que no se haya completado un estudio que haya contabilizado el número de individuos en este territorio (Corvus Moneduloides (New Caledonian Crow), 2018).
Se pueden conformar en bandadas temporales de hasta 30 individuos, pero lo normal es que se formen agrupaciones de 3 o 4. Los grupos más grandes se cree que provienen de la unión de varios grupos más pequeños y se piensa que, sobre todo, son grupos familiares o juveniles independientes que se acercan a grupos adultos. La teoría de los grupos familiares se sustenta en ciertas observaciones en cautividad, que estos grupos se conforman de ambos sexos y que han sido vistos alimentándose entre ellos (Benjamin Kenward et al., 2004).
En recientes investigaciones, se ha visto que hay ciertas especies de cuervos que son capaces de emplear e, incluso, modificar herramientas para realizar alguna tarea, sobre todo aquellas tareas relacionadas con el forrajeo y la captación de alimentos. Esta capacidad de usar herramientas apenas se ha visto desarrollada en un número reducido de especies a nivel mundial, pero la habilidad para realizar modificaciones en elementos naturales para conformar estas herramientas es ligeramente más exclusiva de algunas pocas especies, siendo vista en dos géneros de primates (Pan y Pongo), en el elefante asiático (Elephas maximus), en pinzones carpinteros (Cactospiza pallida) y en cuervos de Nueva Caledonia (Corvus moneduloides) (Gavin R. Hunt & Gray, 2003b).
Herramientas
Fabricación de las herramientas
La fabricación de una herramienta debe conllevar la modificación sustancial de un sustrato para dar lugar a una herramienta. Sabiendo esta definición, se constata que muy pocas especies han sido capaces de lograr una tarea de este calibre, por lo que deducimos que es un comportamiento bastante complejo y específico y se deben estudiar las condiciones que le llevan a desarrollar esta habilidad (Chappell & Kacelnik, 2002).
En este caso, el cuervo de Nueva Caledonia es capaz de fabricar distintas herramientas a partir de ramas, tallos y hojas. Parece ser que el uso de estas herramientas es exclusivo para la captación de invertebrados e insectos en dos ocasiones distintas: para obtener larvas de cerambícidos (coleópteros polífagos) dentro de la madera de los árboles caídos y troncos cortados o para obtener pequeños invertebrados bajo la corteza o en grietas (Benjamin Kenward et al., 2004).
Figura 2. Individuo de Corvus moneduloides usando una herraienta (Rutz & St Clair, 2012).
Patógenos
El diseño y confección de estas herramientas goza de gran diversidad e incluso, existe una variación a nivel individual. Las herramientas más básicas que los cuervos de Nueva Caledonia fabrican son de tipo palo, realizadas con ramitas, secciones de tallo o peciolos de hojas, y se pueden dividir en dos categorías: con forma de gancho y sin forma de gancho (mínima modificación del material principal) (Rutz & St Clair, 2012). Las herramientas de gancho sí que poseen un grado de transformación mayor que el resto y se usan para la adquisición de larvas e invertebrados cuando deben introducir la herramienta en algún agujero. Esta capacidad de formar ganchos se considera una actividad compleja a nivel cognitivo, por lo que debemos atribuir a los cuervos el gran desarrollo que han conseguido y que no se ve en otros primates aparte del ser humano (Gavin R. Hunt & Gray, 2003b).
Además, de estos dos tipos de herramientas, se puede añadir un tercer tipo, las herramientas pandanus, que son las herramientas fabricadas con materiales de los árboles Pandanus sp., sobre todo, con sus hojas de las que se aprovechan las púas y se realizan ciertos cortes y rasgaduras para darles formas (Gavin R. Hunt & Gray, 2003b; Rutz & St Clair, 2012).
Estas herramientas pandanus pueden darse de tres formas distintas (ver Figura 3) : en forma de tiras rectangulares anchas, tiras rectangulares estrechas y unas formas más especializadas, llamadas herramientas escalonadas (Rutz & St Clair, 2012).
Normalmente, estas últimas herramientas se fabrican con un sistema formado por un paso o un sistema multipasos. En general, primero se realiza una rasgadura A con un patrón determinado hasta la mitad de la herramienta que se va a formar y a continuación, desde el otro extremo final se realiza otra rasgadura B que debe conectar con la rasgadura A (Gavin R. Hunt & Gray, 2003a, 2003b).
La diferencia entre el proceso de un paso y de varios pasos es el número de escalones que se añaden en la herramienta final.
Fig. 9. CPIV. Fuente: The Native Antigen Company. (2024) Canine Parainfluenza Virus [Imagen]
Figura 4. Esquema de realización de una herramienta escalonada.
En otro estudio, también fue notable que C. moneduloides realizaba una inversión de la cabeza cuando realizaba estas rasgaduras, es decir, mantener la cabeza en una posición similar a estar boca abajo, por lo que se piensa que debe haber alguna razón fisiológica o morfológica para que prefieran esta manera de realizar los cortes. Una posible explicación para ello es que la cabeza invertida facilite el trabajo de la mandíbula superior, que soporta una mayor fuerza del pico cuando se realizan estas tareas de cortes (Gavin R. Hunt & Gray, 2003b).
En la isla de Maré, solo se han registrado herramientas anchas y se ha comprobado que existen ciertas variaciones en la manera de fabricarlas en comparación con las poblaciones de Grande Terre. En esta segunda isla, se sabe que hay bastantes densidades de los árboles Pandanus sp., por lo que las herramientas de este tipo son las más frecuentes. En cautividad, se ha visto que los cuervos son capaces de emplear un rango más variado de materiales, por lo que es posible que trasladen este comportamiento a la naturaleza, pero que aún no se haya datado (Rutz & St Clair, 2012).
Con el objetivo de extraer larvas del escarabajo Agrianome farimairei de los troncos del árbol Aleurites moluccana, los cuervos de Nueva Caledonia usan sobre todo las herramientas de tipo palo hechas normalmente con peciolos o ramitas.
La pesca de este tipo de invertebrados consiste en introducir el palito por los agujeros donde se encuentran las larvas, molestándolas con golpes hasta que adquieren un comportamiento defensivo, que las hacen morder el extremo del palito con las mandíbulas en forma de ataque, pero así consiguen ser extraídas del agujero (ver Figura 5).
Este tipo de invertebrados tiene un alto grado nutricional y se ha visto que los progenitores prefieren alimentar a las crías con este alimento, puesto que se ha estudiado la alimentación de los polluelos (Rutz & St Clair, 2012).
Figura 5. Muestra del comportamiento de Agrianome fairmairei durante la pesca de invertebrados (Rutz & St Clair, 2012).
Además, se ha visto que son capaces de discriminar por la longitud de la herramienta puesto que, en el estudio de Bluff et al. (Bluff et al., 2010), se observó que las herramientas encontradas en agujeros profundos tenían mayor longitud de media que las herramientas insertadas en agujeros superficiales. Esto denota que existe una consciencia a la hora de la fabricación de herramientas por parte de los individuos de C. moneduloides, además de un desarrollo cognitivo superior y, por esta razón, se han llegado a realizar numerosos experimentos con esta especie para demostrar si son capaces o no de elegir la mejor herramienta para una tarea concreta.
Los experimentos de Chappell et al. (Chappell & Kacelnik, 2002) intentaron subsanar esta duda a través de ciertas tareas para los cuervos, que debían extraer un trozo de comida de un tubo de plástico transparente. Primero, se dispuso un set de herramientas de distintas longitudes al lado del tubo y, como segundo experimento, este set se encontraba lejos y fuera de la vista del 10 tubo. En ambos casos, los resultados mostraron que existe la capacidad de elección de la longitud de las herramientas dependiendo de la tarea que se quería realizar.
Aparte de la capacidad de fabricación de herramientas, los cuervos de Nueva Caledonia son capaces de realizar otras tácticas relacionadas con la alimentación y que también son observables en otros córvidos, como el almacenamiento de comida y la rotura de las conchas de caracoles o cáscaras de nueces al tirarlas desde gran altura para acceder a su interior (Benjamin Kenward et al., 2004).
Evolución del uso de herramientas
Sabiendo que la fabricación y el uso de herramientas requieren de habilidades especiales, se quiso conocer el origen de este comportamiento en Corvus moneduloides, pero no existe material arqueológico de las herramientas de los cuervos (Rutz & St Clair, 2012).
Se cree que el origen sea multifactorial, debido a que hay numerosas razones lógicas que llevaron a esta especie a usar herramientas, además de contar con ciertas condiciones ambientales y características morfológicas y comportamentales que ayudasen a evolucionar en el uso de herramientas. Se sabe que el antepasado de este cuervo no las usaba, pero al colonizar un lugar donde había recursos alimenticios ocultos, desarrolló habilidades para acceder a estos y, en este caso, fue el desarrollo de herramientas.
Esta razón se considera un desencadenante ecológico para el desarrollo de la fabricación de herramientas, puesto que esta ave necesitaba acceder a este tipo de alimentos y, además, no existen competidores con los que tenga que enfrentarse por este recurso. A esto se le añade que el cuervo de Nueva Caledonia no tiene depredadores importantes, ya que los perros, gatos y ratas se introdujeron en la isla por mano del humano durante la colonización, y no hay presencia de otros mamíferos ni reptiles.
La única especie susceptible de cazar cuervos es el gavilán de Nueva Caledonia (Accipiter haplochrous), endémico de la isla, pero que no ha resultado una amenaza real para los cuervos. Por tanto, al no encontrarse en constante peligro por ser depredado ni estar preocupado por la competencia con alguna otra especie, el cuervo de Nueva Caledonia goza de gran tiempo libre para dedicarse a tareas de forrajeo y alimentación, lo que pudo favorecer el desarrollo de herramientas (Rutz & St Clair, 2012).
Al no existir mamíferos de los que obtener carroña para la alimentación, C. moneduloides se vio en la obligación de encontrar una fuente de proteínas en otro lugar, siendo este otro posible factor desencadenante para usar herramientas en la pesca de invertebrados (Benjamin Kenward et al., 2004).
La forma de su maxila es bastante más recta que en otros córvidos (ver Figura 6 y Figura 7) (Benjamin Kenward et al., 2004; Rutz & St Clair, 2012), por lo que puede ser que la forma de la maxila favoreciera la aparición del uso de herramientas, o puede haber ocurrido al revés, que existiese una presión evolutiva para modificar la forma de su pico y mejorar su destreza en el uso de herramientas (Benjamin Kenward et al., 2004).
Otra razón que puede haber ayudado en el desarrollo de este comportamiento es la convivencia con la tribu Kanak.
Una teoría es que el comportamiento humano haya favorecido la aparición del uso de herramientas en el ancestro del cuervo de Nueva Caledonia, ya sea por aprendizaje directo al observar cómo se extraían las larvas por parte de los humanos o porque esta tribu derribaba los árboles en busca de alimento y provocaban un aumento del número de troncos caídos, dejando a la vista o dando una mayor facilidad de acceso a las larvas, provocando así una aceleración en el desarrollo de herramientas en las aves (Rutz & St Clair, 2012).
Figura 6. Muestra del pico recto de Corvus moneduloides (Rutz & St Clair, 2012).
Por otra parte, se realizó una comparativa entre el comportamiento de almacenamiento de alimentos y escondites en Corvus corax (Bugnyar et al., 2007) y el comportamiento de desarrollo de herramientas en Corvus moneduloides (Ben Kenward et al., 2011; Rutz & St Clair, 2012).
El ancestro común de ambas especies tenía el comportamiento de almacenar, por lo que se cree que los dos comportamientos de las dos especies nombradas se hayan desarrollado bajo los mismos comportamientos precursores.
Estos dos comportamientos tienen ciertas características en común: comparten un patrón de desarrollo similar, insertan objetos en cavidades, la inserción de ramitas se considera precursor del desarrollo, los alimentos forman parte del proceso y el animal obtiene consciencia de que existen recursos alimenticios fuera de la vista (Ben Kenward et al., 2011).
Figura 7. Individuo de Corvus corax. Imagen obtenida de IUCN Red List.
Además del origen del comportamiento, se ha establecido la teoría de una evolución tecnológica acumulativa en estos cuervos, es decir, que el diseño de las herramientas ha ido evolucionando de forma gradual, no que existan varios diseños de herramientas que han ido apareciendo de manera independiente.
De esta manera, se propone una secuencia de comportamientos relacionados con las herramientas que ordena cada diseño temporalmente. En primer lugar, habría aparecido un comportamiento precursor de la fabricación de herramientas, donde el cuervo realiza rasgaduras en las hojas jóvenes que se encuentran apretadas en la corona de los árboles de Pandanus sp., formando tiras de hojas que deja colgando, para crear espacio y acceder a posibles presas escondidas. Esto puede haber derivado en romper del todo estos trozos de hojas, que más tarde descubrirían la manera de convertirlas en herramientas.
El primer tipo de herramienta que se propone como precursora es la herramienta ancha, porque guarda mayor similitud en anchura con las tiras rotas del comportamiento primigenio y se necesita menor grado de especialización para su fabricación. A partir de este diseño, se daría lugar a las herramientas estrechas y aún más tarde, a las herramientas escalonadas, puesto que estas últimas precisan de técnicas de fabricación de mayor complejidad (Gavin R. Hunt & Gray, 2003a).
Ontogenia en el uso y fabricación de herramientas
El cuervo de Nueva Caledonia es una especie que tiene un crecimiento lento comparándolo con otras aves similares, seguramente mediado en parte por la ausencia de depredadores en su hábitat, por lo que se pueden permitir el lujo de realizar una gran inversión parental hasta que el individuo se considera desarrollado.
Esto les da una ventaja para gastar tiempo en adquirir competencias en su supervivencia e ir perfeccionando las técnicas de fabricación de herramientas (Rutz & St Clair, 2012).
Figura 7. Individuo de Corvus corax. Imagen obtenida de IUCN Red List.
Es importante resaltar que una gran influencia en el aprendizaje sobre la fabricación de herramientas es la vida social. La transmisión social de información es el único mecanismo asociado a la diversificación de los diseños de herramientas y a la evolución acumulativa, la cual precisa de habilidades cognitivas especiales para transferir la información de un individuo a otro (Gavin R. Hunt & Gray, 2003a) y se define como el aprendizaje mediante la observación o interacción con otro individuo (Holzhaider et al., 2010).
Se han clasificado dos maneras de aprendizaje social, ya sea por transmisión vertical, donde un progenitor transmite información a su descendencia; o por transmisión horizontal, donde la información se transmite entre individuos no emparentados (Holzhaider et al., 2010).
La estructura social del cuervo de Nueva Caledonia se conforma básicamente de una estructura familiar, donde se forma una pareja que criará a la descendencia. Eventualmente, se pueden encontrar con otros núcleos familiares y se establecen comportamientos puntuales con otros individuos. Por ello, se cree que la principal fuente de información sobre el manejo y fabricación de herramientas proviene de los progenitores.
Las crías pasan mucho tiempo con ellos durante sus primeras etapas de desarrollo, donde observan sus acciones y preferencias para la pesca de invertebrados (Holzhaider et al., 2010).
Los individuos comienzan a manejar y experimentar con herramientas después de emplumarse y se ha comprobado que los juveniles que intentan trabajar con ellas fallan más en sus elaboraciones o las fabrican de manera más rudimentaria, por lo que se deduce que existe un aprendizaje gradual. Se ha calculado que necesitan más de un año después de emplumarse para lograr cierto grado de competencia en la fabricación de herramientas y en la pesca de invertebrados (Holzhaider et al., 2010; Rutz & St Clair, 2012).
Esto se debe a que van aumentando su destreza en las habilidades de fabricación puesto que, al formarse sobre todo por aprendizaje social, pasan por ciertas fases: una primera fase donde simplemente se realizan rasgaduras afuncionales en las hojas de los árboles, hasta una cuarta fase donde ya han adquirido una competencia funcional y productiva en la fabricación y uso de las herramientas y alcanzan la misma velocidad de producción que los adultos (Holzhaider et al., 2010).
Se ha visto en experimentos en cautiverio que los cuervos de Nueva Caledonia se sobreesfuerzan en realizar intentos de pesca con herramientas, aunque no tengan una habilidad muy desarrollada para ello. Por esta razón, se cree que les compensa gastar bastante energía porque en un futuro se verán recompensados al adquirir buenas habilidades para enseñar a la futura descendencia (Bluff et al., 2010).
Además, una prueba más del desarrollo de las herramientas a través del aprendizaje social es que los cuervos adultos muestran una mayor experiencia en el uso de las mismas y son más atrevidos a usar métodos o materiales distintos (G. R. Hunt, 2000), mientras que los juveniles no gozan del mismo grado de éxito en la obtención de alimento y gastan más tiempo en estas tareas (Bluff et al., 2010). Por otra parte, se ha comprobado en la naturaleza que los juveniles aprenden más rápido las técnicas de uso de las herramientas que en la fabricación de estas.
Al tener acceso a herramientas que abandonan los adultos en los troncos o en el suelo, los juveniles prueban con ellas para extraer invertebrados antes incluso de saber fabricarlas. Sobre todo, comienzan con las herramientas que los progenitores han fabricado y se ha visto una tendencia a adoptar las preferencias de los progenitores en las técnicas de fabricación de la descendencia, puesto que estos incentivan a los juveniles a observar estas técnicas para su aprendizaje (Holzhaider et al., 2010).
En contraposición a esto, se constató con cuervos en cautividad sin previa experiencia con herramientas, que pueden ser capaces de desarrollar herramientas con gancho sin necesidad de otro individuo, pero no hubo tanto éxito en las diferentes herramientas pandanus, denotando que exista un posible origen distinto de desarrollo de estos dos tipos (G. R. Hunt et al., 2007).
A pesar de que pueden desarrollar esta habilidad sin otro individuo, el aprendizaje social es muy importante con respecto a la productividad y supervivencia de los individuos, puesto que la enseñanza a los juveniles les ahorra tiempo a estos en experimentar por ensayo y error todo tipo de diseños distintos y los conocimientos no se asentarían en las poblaciones.
En los lugares de muestreo, se han encontrado distintas formas de las herramientas escalonadas, pero se deben a la inexperiencia de los individuos juveniles y no a experimentaciones innovadoras (Gavin R. Hunt & Gray, 2003a).
Cierto es que sí se ha datado el ensayo y error en la fabricación de los diseños que ya se encuentran asentados en la población y que seguramente hayan aprendido por aprendizaje social (Holzhaider et al., 2010).
En el estudio realizado por Kenward et al. (Ben Kenward et al., 2011), se comparó la ontogenia entre juveniles de Corvus moneduloides y juveniles de Corvus corax, y se vio que las experimentaciones de combinaciones de objetos previas al comportamiento del uso de herramientas se veían aumentadas en C. moneduloides y disminuían en C. corax a medida que se van desarrollando. Así, se ha comprobado que existe una motivación inusual en la especie de Nueva Caledonia por continuar trabajando con objetos y realizar combinaciones, aumentando su conocimiento en las técnicas de fabricación con el tiempo (Ben Kenward et al., 2011; Rutz & St Clair, 2012).
Esta motivación se cree que proviene de manera intrínseca, desarrollando el sentimiento de recompensa cuando se emplean herramientas, independientemente de que exista un premio al final de la tarea. Durante una investigación, se llegó a esta conclusión porque, en casos donde no se obtenían recompensas, se calcularon mayores tasas de comportamiento del uso de herramientas en especies que sí las usaban en comparación con especies que no las usaban, por lo que se piensa que desarrollar comportamientos complejos específicos de la especie provoca un efecto positivo para perpetuar la presencia de estos mismos comportamientos en un futuro (McCoy et al., 2019).
Anatomía cerebral
Conociendo las altas capacidades notables del cuervo de Nueva Caledonia para resolver problemas y emplear el uso de herramientas, debe existir alguna ventaja cerebral para haber conseguido estas tácticas en comparación con otras especies.
Al comparar el tamaño cerebral de este cuervo con respecto a su tamaño corporal con otras especies de aves, se comprobó que es una de las especies con un mayor grado de encefalización (Cnotka et al., 2008), es decir, su tamaño cerebral es bastante grande para el tamaño corporal que poseen. Los córvidos poseen dos regiones en el telencéfalo que han evolucionado aumentando su tamaño en comparación con otras especies. Estas zonas son el nidopallium y mesopallium, que se encuentran en el cerebro anterior y se encargan de diversas funciones cognitivas como la memoria de trabajo, flexibilidad comportamental e integración contextual (Cnotka et al., 2008). Por tanto, estas dos características anatómicas encontradas en estos cuervos les permite tener un comportamiento tan complejo como es el uso de herramientas.
Figura 9. Esquema de las partes de un cerebro de ave. Ilustración de Nathan Emery.
Por otra parte, se ha visto que los cuervos han desarrollado una lateralización para las tareas tanto de fabricación de herramientas como de su uso y se califica como el segundo caso datado de lateralización cerebral, puesto que la otra especie que realiza esta especialización es el humano (Gavin R. Hunt & Gray, 2003b). La lateralización se refiere a la especialización de los hemisferios cerebrales. En el cuervo de Nueva Caledonia, se vio que no existía una preferencia a nivel especie, sino una preferencia a nivel individual, ya que había similares proporciones en invididuos que presentaban una lateralización izquierda y otros que presentaban una lateralización derecha en la investigación de Weir et al (Weir et al., 2004).
Conclusiones
Es indiscutible que las capacidades cognitivas y las habilidades que presenta el cuervo de Nueva Caledonia son ingeniosas e impresionantes, lo que le hace un ave muy especial en investigación. El desarrollo de herramientas está poco presente en el mundo animal y las especies que tienen la facilidad de emplearlas denotan un mayor grado de especialización en sus comportamientos, adquiriendo tácticas que les ayudan a ser más productivos en los distintos entornos donde sobreviven.
En este caso, C. moneduloides es una de las pocas especies del grupo de las aves que ha conseguido desarrollar esta habilidad, permitiéndole adquirir alimentos con un alto valor nutritivo como son las larvas de invertebrados gracias a los 5 tipos de herramientas que se han encontrado en libertad: con gancho, sin gancho y las herramientas pandanus (anchas, estrechas y escalonadas).
Sí es cierto que se requiere de una mayor investigación para corroborar el grado de concienciación que presentan los cuervos con respecto a las herramientas, puesto que son conscientes de ciertas características, como la elección de la longitud de la herramienta, a diferencia de los chimpancés, pero sería adecuado un estudio más profundo sobre el conocimiento de los cuervos en este tema, como también se apoya en el trabajo de Hunt et al (Gavin R. Hunt & Gray, 2003b).
Sabiendo que se conforman grupos familiares, se cree muy probable la existencia del aprendizaje social para la transmisión de información sobre las herramientas, donde la descendencia aprende con sus progenitores y tienden a imitar sus preferencias durante su desarrollo. Se va a reforzar más la transmisión vertical de esta información que la transmisión horizontal debido a la estructura social y familiar que posee la especie.
Son numerosas las posibles razones que han tomado parte en el desarrollo de herramientas de C. moneduloides, puesto que la ausencia de depredadores y otras especies competidoras han provocado que abarque un nicho ecológico que no estaba siendo usado, como es la pesca de invertebrados. Además, han ido adquiriendo o ya presentaban ciertas características anatómicas y comportamentales que han facilitado el uso de herramientas, como un pico recto y robusto y unas capacidades cognitivas manejadas por el gran tamaño cerebral y el crecimiento de las áreas nidopallium y mesopallium del telencéfalo. De todas maneras, esta última posibilidad debe conllevar una mayor investigación, puesto que las realizadas hasta el momento pueden caracterizarse por haber usado deficiencias metodológicas (Rutz & St Clair, 2012).
En cambio, sí se ha visto reforzada la teoría de que los cuervos de Nueva Caledonia presentan una gran predisposición intrínseca para usar herramientas, reforzada por algún sistema psicológico de recompensa. Esto denota que se sienten activos e incitados a usarlas, incluso aparentemente sin utilidad cuando no obtienen beneficio en forma de alimento, pero podrían verse recompensados simplemente por aumentar sus habilidades en estas tareas. Corroborar esta conclusión y aumentar el número de experimentos puede ser muy beneficioso en tareas de bienestar animal y enriquecimiento ambiental para los cuervos en cautiverio, para que desarrollen conductas típicas de la especie.
En general, se han realizado importantes avances en el entendimiento del comportamiento relacionado con el uso y fabricación de herramientas, pero sería positivo ahondar más en el asunto para comprender del todo el entendimiento real que presenta la especie.
También, se podría seguir investigando las razones psicológicas y características cerebrales que facilitan este comportamiento, para lograr entender cómo se ha evolucionado hasta conseguir este paso. Así, podríamos alcanzar un buen entendimiento de la especie, extrapolar la investigación a otras especies que también usan herramientas y comprender cómo otras no consiguen desarrollar tanto esta habilidad, además de mejorar el bienestar animal de la especie en términos de cautiverio y proponer planes de mejora de protección en aquellos casos en los que se precise aumentar su supervivencia.
Bibliografía
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